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PRODUCTOS

Cómo elegir papel para imprimir

El papel debe encajar con el uso de la pieza, su tamaño y la información que contiene. Antes de comparar gramajes, piensa si el impreso se repartirá en mano, se guardará en una cartera, se leerá durante varios minutos o formará parte de una presentación.

Elige primero el producto y después el soporte

Una tarjeta, un flyer y una revista cumplen funciones distintas. No necesitan el mismo papel ni se benefician siempre de un gramaje mayor. Empieza por una familia del catálogo y compara las variantes disponibles para ese formato.

  • Para una promoción breve, los flyers permiten organizar un mensaje en una o dos caras, según el producto.
  • Para presentar tus datos de contacto, consulta los papeles y acabados de las tarjetas de visita.
  • Si necesitas desarrollar servicios o un programa, valora los folletos plegados.
  • Para contenidos extensos, compara formatos, páginas y encuadernación en revistas y catálogos.

Qué te dice el gramaje

El gramaje expresa el peso del papel por metro cuadrado, normalmente en g/m². Es una referencia útil, pero no equivale directamente al grosor: la composición y el tipo de papel también influyen en cómo se siente y se comporta.

En el catálogo, por ejemplo, el Flyer DIN A5 utiliza papel estucado de 130/135 g, mientras que la Tarjeta Cantos Rectos 300 gr utiliza cartulina estucada de 300 g. Son soluciones para usos diferentes; estos valores no son una recomendación universal para todos los flyers o todas las tarjetas.

Separa el papel de su acabado

Lee la descripción completa y distingue el soporte de los tratamientos que incorpora. Un papel estucado y una pieza plastificada no describen lo mismo. Si comparas mate y brillo, comprueba si esa opción corresponde al papel o a un acabado posterior.

Piensa también en la lectura, las fotografías y el uso posterior. Si quieres escribir sobre la pieza, doblarla o utilizarla en una situación concreta, consulta antes la compatibilidad del soporte y del acabado. No todos los tratamientos se comportan igual.

Compara opciones equivalentes

Para valorar el precio, mantén iguales formato, cantidad y caras de impresión. En productos plegados o encuadernados, revisa además el número de páginas y el tipo de plegado o encuadernación. Así podrás reconocer qué cambia realmente entre dos presupuestos.

Si no tienes clara la elección, explica para qué usarás el impreso, qué duración esperas y qué sensación buscas. Esa información permite orientar la consulta con más precisión que pedir simplemente «el papel de mejor calidad».

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